martes, 26 de abril de 2022

 Bueno, hace mucho que no platicamos ni escibo cnimogo mismo.

Desde febrero creo, y pues a pesar que no ha pasado mucho, me ha pasado cosas que han transtocado mi forma de ser y pensar.

Ya se esta acabo el beneficio del HOme office, pero bueno antes de eso, debo de decir que ya no estoy en mi adorada área de sol. arch. del banco, me pasaron a un proyecto super transecendental y confifencnial y no puedo hablar de elllo con total libertad, lo único qu epuedo decir es que me han sacado de mi entorno, de mi zona confort para ir a un proyecto que desde el inicio se escucha la presión de los jefes en sacarlo a como de lugar, lo cúal para mi, es algo que nunca me ha gustado, pero vaya, no era opcional e incluso cambiar mi empresa pagadora por un triste aumento del 10%, no se si todo esto al final valga la pena, lo único que se, es que pensar en tener tanta responsabilidad me da dolor de estomago y de espalda.

Por lo consiguiente, y aunado como te comentaba el fin del home office, mi entramiento se ha visto mermado, lo cual he decidido ya no ir al nutri que me estaba llevando la dieta y rutina, no le veo el caso, he priorizado y encuentro que pues la dichosa dieta, no la puedo llevar ni a un 80% por los tiempos, además que, me estresa tener comida de más o de menos, ya que a veces como como con mi sra, es complicado hacerla. En cuanto a la rutina, se ha vuelto en los últimos meses monotona y eso ya no lo encuentro retador ni atractivo.

Regresaré unos meses a mis primeras rutinas y veré como se esta comportando mi cuerpo, eso sí no quiero tirar la toalla jamás lo hare.

A veces me pregunto si renunciar a todo sea lo mejor para mi satisfacción personal, pero me acuerdo que dependen de mí y pues hay que seguir evaluando hasta que grado puedo no renunciar a las cosas que hoy en día me causan esa frustación.