martes, 30 de diciembre de 2025

Volver

 Tenía este blog y lo dejé.

No hubo una razón dramática, solo pasó. Dejé de actualizarlo y se fueron acumulando meses… luego años.

En este tiempo seguí entrenando, pensando, ajustando cosas. Cambiaron prioridades, cambiaron personas, cambié yo en varias cosas. Algunas para bien, otras simplemente porque tocaba. No siempre tuve claro qué escribir ni para qué, y preferí no forzarlo.

Hoy me dieron ganas de volver.
No con un plan perfecto ni con una frecuencia definida. Solo volver a usar este espacio como lo que siempre fue para mí: un diario público donde pongo en orden ideas, días, decisiones y procesos.

No prometo escribir seguido ni escribir bonito. A veces será de entrenamiento, a veces de dinero, a veces de cosas que traigo en la cabeza y necesito sacar. Si sirve para alguien más, qué bien. Si no, igual cumple su función.

Este post es solo eso: dejar constancia de que regreso y sigo aquí, avanzando a mi ritmo.

Soltar

Decidí que no voy a publicar nada, que no habrá canciones con indirectas ni frases de despedida en mi perfil. El silencio es la única forma de empezar a sanar.

Es increíblemente difícil. Son 21 años de historia con ella. Ella ha sido mi confidente, mi "amiga", alguien que ha estado en mi vida incluso antes que mi hogaar. Extraño compartir mi día con ella, extraño esa conexión que solo nosotros entendemos. Perderla definitivamente se siente como perder una parte de mi propia historia.

Me propuso vernos "una última vez" para comer, poner reglas claras y tratar de ser amigos. Por un momento lo dudé, porque duele mucho soltarla del todo. Pero en el fondo sé la verdad: después de dos décadas, no existe tal cosa como "ser solo amigos". Ir a esa comida sería como dejar una puerta abierta por donde siempre se va a colar la tentación, la duda y la culpa.

Elegí quedarme, elegí mi relación actual y mi hogar. Y hoy entiendo que elegir significa, forzosamente, aceptar el luto de perder a la otra persona. No puedo tener la paz de una y la compañía de la otra.

Hoy el vacío se siente pesado, pero prefiero este vacío honesto que la distracción de una mentira que ya no quiero cargar. No voy a esa comida. No voy a mandar ese mensaje. Hoy elijo mi paz, aunque hoy esa paz se sienta un poco como soledad.


Tarde o temprano tu, ¡volveras a ver luz!

Para acabar con las traiciones, es mejor decir "Adiós"  primero, como yo